My Gringa Life

So for my class called ‘Nonverbal and Oral Communication’, today we had to give a 2 minute speech. That isn’t too difficult, but here’s the catch: we had absolutely no limitations on what we could talk about. We could literally choose absolutely any topic in the world and talk about it for 2 minutes in front of the class. So originally I was planning on pretending to be a candidate running for mayor and doing some type of political speech, because it sounded like the easiest thing to do, but when I talked to my professor after class the other day she pretty much told me that I shouldn’t do that. Instead, she told me that I should do something related to the culture of the United States or my life as a foreigner in Chile. So I pretty much did just that. Here is exactly what I said (sorry it is in Spanish, if you want, you should be able to translate it with Google translate!):

Hoy, estoy acá para contarles una historia muy importante. No estoy hablando de una historia sobre una guerra, un presidente famoso o un descubrimiento científico. No, no, estoy hablando de algo mucho más interesante. Hoy, yo estoy acá solamente para contarles la historia de una gringa viviendo en Santiago.

Me llamo Heather Smaby y yo soy una gringa. Es posible que esta noticia sea una sorpresa enorme, pero es la verdad. Aunque he tratado de convertirme en una chilena temporaria, me doy cuenta de que esa nunca va a pasar completamente. Puedo estudiar el español y los modismos de chile por toda mi vida. Puedo cambiar el color de mi pelo y mis ojos. Puedo practicar la cueca por horas sin parar. Pero aún si logro hacer todas estas cosas, la verdad es que nunca voy a ser una chilena verdadera.

Vivir en una ciudad como Santiago es una experiencia única para una gringa como yo. Haga lo que haga, hay diferencias obvias entre yo y ustedes que indican que yo no merezco acá. Soy más alta que todas las mujeres de Chile y casi todos los hombres también. Trato de armonizarme con la multitud en el metro y la Micro, pero todavía recibo miradas raras de los niños y los números de teléfono de los jotes. Llevo pantalones cortos en octubre, cuando la mayoría de los chilenos todavía está llevando chaquetas y bufandas pero, para mí, Santiago es como un lugar tropical. Como muchas meriendas durante el día porque mi cuerpo no entiende el concepto de comer once en vez de cena. Odio la mayonesa y el manjar y después de vivir en Chile por más que tres meses, todavía prefiero mi café sin tres cucharas de azúcar.

Es obvio que algunos aspectos de mi personalidad han cambiado mucho durante mi semestre en Chile, pero otras cosas siempre sigan siendo lo mismo. Puedo esconder muchos rasgos gringos, pero de un hecho estoy segura: aun si vivo en Chile por todo de mi vida, la mantequilla de maní siempre seguirá siendo mi comida favorita. Puedo esconder algunos aspectos de mi vida gringa, pero nunca va a desaparecer completamente.

So, that’s that. I gave this fairly ridiculous, comical speech while almost every other member of the class gave very serious, solemn speeches. One guy literally started his speech out by saying, ‘Ladies and gentlemen, today I am here to talk to you about death.’ An optimist start to his presentation, I would say!

That’s the latest update from Santiago- my gringa life never fails to entertain!